
¿Debería incluirse la AMH en tu revisión ginecológica anual?
Lo que toda mujer debería saber sobre la reserva ovárica
Para muchas mujeres, la fertilidad no forma parte de la conversación hasta que empiezan a intentar quedarse embarazadas de forma activa. Sin embargo, cuando se someten a su primera evaluación de fertilidad, algunas se sorprenden al descubrir que tienen una reserva ovárica reducida, lo que les lleva a preguntarse si unas pruebas de fertilidad realizadas antes les habrían ofrecido más opciones.
Una de las cosas que más nos dicen los pacientes es: «Ojalá alguien me hubiera dicho antes que tenía un nivel bajo de AMH».
En Collab Fertility creemos que los plazos relacionados con la fertilidad deben formar parte de la conversación mucho antes de que una persona empiece a intentar concebir activamente. Una herramienta que puede ayudar a orientar esas conversaciones es la prueba de la hormona antimülleriana (AMH).
Pero, ¿qué es exactamente la AMH y por qué todas las mujeres deberían hacerse una prueba para determinarla?
¿Qué es la AMH y qué mide?
La hormona antimülleriana (AMH) es una hormona producida por los folículos pequeños de los ovarios. Un sencillo análisis de sangre permite estimar la reserva ovárica, es decir, el número de óvulos que quedan en los ovarios.
A diferencia de muchas hormonas reproductivas, la AMH suele poder medirse en cualquier momento del ciclo menstrual.
Aunque la AMH es un dato valioso, es importante recordar que solo es una parte del panorama general de la fertilidad. Tu edad, tu historial médico, los resultados de las ecografías, la ovulación y los niveles de otras hormonas nos ayudan a comprender mejor tu salud reproductiva.
También es importante saber que ciertos métodos anticonceptivos hormonales pueden reducir temporalmente los niveles de AMH. Las píldoras anticonceptivas y el implante anticonceptivo (Nexplanon), por ejemplo, pueden suprimir la AMH, lo que hace que tu reserva ovárica parezca menor de lo que realmente es. Si has dejado de utilizar recientemente uno de estos métodos, a menudo se recomienda repetir la prueba de AMH unos tres meses después de la interrupción del tratamiento, para permitir que tus niveles hormonales se estabilicen. Por el contrario, tanto los DIU hormonales como los de cobre no suelen tener un impacto significativo en los niveles de AMH, por lo que las pruebas realizadas mientras se utiliza un DIU suelen considerarse fiables.
Como siempre, los resultados de la AMH deben interpretarse teniendo en cuenta tu historial médico, los resultados de la ecografía, tu edad y otros indicadores de fertilidad, y no de forma aislada.
¿Debería incluirse la AMH en tu revisión ginecológica anual?
En Collab Fertility, creemos que las mujeres merecen tener acceso a información que les permita tomar decisiones informadas sobre su futuro reproductivo.
Con demasiada frecuencia, se tranquiliza a las pacientes diciéndoles que no tienen que preocuparse por la fertilidad hasta los 35 años, para que, años más tarde, descubran que su reserva ovárica es menor de lo esperado.
Conocer tu nivel de AMH antes no significa que necesites un tratamiento de fertilidad. Tampoco significa que tengas que congelar tus óvulos. Ni siquiera significa que vayas a tener dificultades para quedarte embarazada.
Lo que sí significa es que dispones de más información sobre tu fertilidad, lo que te permite mantener conversaciones en profundidad con tu profesional sanitario y tomar decisiones basadas en tus propios objetivos y plazos.
Para algunas mujeres, la prueba de AMH puede servir para tranquilizarlas. Para otras, puede ser motivo para planificar la fertilidad con mayor antelación o para someterse a pruebas adicionales. La decisión de realizarse la prueba debe ser siempre individualizada y comentarse con tu profesional sanitario.
¿Sirve la AMH para predecir la calidad de los óvulos?
Este es uno de los mayores errores en torno a la AMH.
La respuesta corta es no. La AMH mide la cantidad de óvulos, no su calidad.
La calidad de los óvulos depende principalmente de la edad y refleja la probabilidad de que un óvulo contenga el número correcto de cromosomas para dar lugar a un embrión sano.
Esto significa que:
- Una mujer con un nivel bajo de AMH puede seguir teniendo óvulos sanos y concebir de forma natural.
- Una mujer con un nivel elevado de AMH puede seguir padeciendo infertilidad por motivos ajenos a la reserva ovárica.
La AMH nunca debe interpretarse de forma aislada. Aunque la AMH no permite predecir la calidad de los óvulos, sí ayuda a los especialistas en fertilidad a estimar cómo pueden responder tus ovarios a la estimulación ovárica durante la FIV. Las mujeres con un nivel más alto de AMH suelen producir más óvulos durante un ciclo de FIV, mientras que las que tienen un nivel más bajo pueden producir menos. Esta información ayuda a los médicos a personalizar los protocolos de medicación y a establecer expectativas realistas antes de comenzar el tratamiento.
¿Qué puedes hacer para mejorar la calidad de los óvulos?
Aunque no es posible aumentar el número de óvulos que quedan en los ovarios, sí que puedes introducir cambios en tu estilo de vida y en tu alimentación para favorecer la calidad de los óvulos y la salud reproductiva en general.
Los óvulos tardan aproximadamente tres meses en madurar antes de la ovulación, por lo que los cambios en el estilo de vida y la alimentación que realices hoy pueden influir positivamente en el entorno antes de que intentes quedarte embarazada o te sometas a una extracción de óvulos.
En función de tu edad, tu historial médico y tus objetivos de fertilidad, tu médico o nutricionista especializado en fertilidad podría recomendarte suplementos como:
- Coenzima Q10 (CoQ10): un antioxidante que favorece la función mitocondrial, lo que contribuye a proporcionar la energía necesaria para el desarrollo saludable de los óvulos. Algunos estudios sugieren que la CoQ10 puede mejorar la calidad de los óvulos, especialmente en mujeres con reserva ovárica reducida o de edad materna avanzada.
- Ácido fólico (o metilfolato): un nutriente esencial que favorece la síntesis del ADN y la división celular saludable. Se recomienda a cualquier persona que esté intentando concebir para reducir el riesgo de defectos del tubo neural y favorecer el desarrollo embrionario temprano.
- N-acetilcisteína (NAC): un potente antioxidante que puede ayudar a reducir el estrés oxidativo y la inflamación. La NAC también ha sido objeto de estudio por sus posibles beneficios en mujeres con SOP, ya que favorece la ovulación y la salud metabólica.
Llevar una dieta rica en nutrientes, mantener una actividad física regular, dar prioridad al sueño, controlar el estrés y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol son factores que pueden contribuir a crear un entorno propicio para el desarrollo saludable de los óvulos.
Aunque ningún suplemento ni dieta puede revertir los cambios en la calidad de los óvulos relacionados con la edad, optimizar tu salud general antes del embarazo puede mejorar los resultados reproductivos y ayudarte a sentirte lo mejor posible a lo largo de tu proceso de fertilidad.
¿Qué relación hay entre la AMH y la congelación de óvulos?
Una de las mayores ventajas de conocer tu nivel de AMH antes de estar preparada para tener hijos es que te proporciona más información sobre tus futuras opciones para formar una familia.
Si tu reserva ovárica es inferior a lo esperado —o si sabes que te gustaría retrasar el embarazo—, tu médico podría plantearte la posibilidad de preservar tu fertilidad mediante la congelación de óvulos. Aunque el nivel de AMH por sí solo no debería determinar si una persona debe congelar sus óvulos, puede ser un factor importante a tener en cuenta en la conversación, junto con tu edad, los resultados de la ecografía y tus objetivos reproductivos a largo plazo.
Si te interesa saber más sobre la preservación de la fertilidad, lee nuestra guía sobre la congelación de óvulos para saber quiénes pueden beneficiarse de ella y qué puedes esperar a lo largo del proceso.
¿Qué otras pruebas ayudan a evaluar la fertilidad?
Aunque la AMH aporta información valiosa, no es más que un componente de una evaluación integral de la fertilidad.
En función de tu edad, tus síntomas y tus planes de formar una familia, tu médico también podría recomendarte:
- Ecografía pélvica con recuento de folículos antrales (AFC)
- Hormona folículoestimulante (FSH) y estradiol
- Análisis previos a la concepción, entre los que se incluyen los de tiroides, hemoglobina A1c y prolactina
- Prueba de permeabilidad de las trompas de Falopio (para comprobar que las trompas de Falopio están abiertas)
- Análisis de esperma para las parejas masculinas
- Una revisión de tu historial médico, quirúrgico y familiar
Tener una visión global te ayuda a comprender con mayor precisión tu salud reproductiva.
¿Quién debería plantearse hacerse una prueba de AMH?
Podría merecer la pena hablar con tu profesional sanitario sobre la prueba de AMH si:
- Tienes antecedentes familiares de menopausia precoz
- Te han diagnosticado endometriosis o SOP/PMOS
- Me han operado de los ovarios
- Se están preparando para un tratamiento contra el cáncer
- Tener ciclos menstruales irregulares
- ¿Quieres conocer mejor tu calendario reproductivo?
- Antecedentes de radioterapia o quimioterapia
Si te han diagnosticado SOP/SOPM, los niveles de AMH suelen estar elevados debido a que hay más folículos pequeños en los ovarios. Aunque la AMH puede respaldar el cuadro clínico general, nunca debe utilizarse por sí sola para diagnosticar el SOP/SOPM.
La situación de cada paciente es diferente, pero lo cierto es que hacerse una prueba de AMH no tiene ningún inconveniente; proporciona información muy valiosa para planificar tu familia.
¿Qué debes hacer si tu nivel de AMH es bajo?
Un resultado bajo de AMH puede resultar abrumador, pero es importante no dejarse llevar por el pánico.
Un nivel bajo de AMH no significa que no sea posible quedarse embarazada. Más bien, significa que es el momento de recabar más información.
Una consulta con un endocrinólogo especializado en reproducción puede ayudarte a comprender qué significan tus resultados teniendo en cuenta tu edad, los hallazgos de la ecografía, los niveles hormonales y tus objetivos de formar una familia.
En función de tu situación, tu médico puede recomendarte un seguimiento continuo, intentar quedarte embarazada antes, la preservación de la fertilidad o un tratamiento de fertilidad. Cada plan es personalizado.

El conocimiento abre nuevas posibilidades
Conocer tu fertilidad no tiene por qué infundir miedo; se trata de conocer tus opciones.
Tanto si tienes pensado tener hijos de inmediato, como si estás pensando en esperar unos años o, simplemente, quieres conocer mejor tu salud reproductiva, disponer de la información adecuada puede ayudarte a tomar decisiones sobre la formación de una familia con confianza.
En Collab Fertility creemos que cada paciente merece una atención reproductiva personalizada y basada en la evidencia, que tenga en cuenta a la persona en su conjunto y no se limite a un único valor de análisis.
Si te estás preguntando si la prueba de AMH es adecuada para ti, nuestro equipo está a tu disposición para ayudarte a conocer tus opciones y elaborar un plan que se adapte a tus objetivos.
¿Te gustaría saber más? Concierta una consulta con la Dra. Thalia Segal para dar el siguiente paso en el conocimiento de tu fertilidad.
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